Vunto nació de una pregunta sencilla: frente a un objeto que no conoces, ¿qué deberías hacer con él? Esta es la historia, cómo pensamos y lo que prometemos.
Lo simple, hecho con cuidado.
Las apps que ya había eran de dos tipos: las muy generales (Google Lens), que te dicen vagamente qué podría ser pero no te ayudan a decidir; y las muy especializadas para revendedores estadounidenses, en inglés y con precios en dólares.
Faltaba algo intermedio: una herramienta para el resto del mundo. Para el que pasea por un mercadillo, el que recibe una herencia, el padre con un hijo curioso. Para alguien que no quiere convertirse en flipper, solo quiere saber.
Vunto intenta llenar ese hueco. No como otra app de búsqueda por imagen, sino como una segunda opinión estructurada que responde cuatro preguntas concretas.
Hacemos una estimación basada en ventas reales recientes y en lo que un modelo de visión entrenado en miles de objetos puede deducir de una foto. Eso sirve para casi todo. No sirve para firmar un certificado.
Cuando algo importa de verdad — una pieza cara, una herencia con valor sentimental, un objeto cuya autenticidad cambia su precio diez veces —, Vunto te dice que mires por una segunda vía en persona. No nos sustituimos a un perito. Te orientamos hacia uno cuando hace falta.
Tres análisis gratis al mes. Si Vunto te aporta, sube de plan. Si no, lo dejas. Sin tarjeta, sin compromiso.
¿Dudas o sugerencias? Escríbenos a hola@vunto.online